El STV Roldán afronta este sábado a las 18 horas uno de los compromisos más exigentes de la temporada con la visita del Torreblanca Melilla, actual líder de la Primera División femenina de fútbol sala. El encuentro, correspondiente a la jornada 26, se disputará en el Pabellón Gabriel Pérez Sánchez y enfrentará a dos equipos instalados en la zona de playoff.
El conjunto pachequero llega a la cita ocupando la cuarta posición, en plena lucha por consolidar los puestos de playoff por el título, objetivo que viene defendiendo con regularidad en las últimas jornadas. Ante su afición, el STV Roldán buscará dar un golpe sobre la mesa frente a uno de los rivales más potentes del campeonato y ante el que necesita puntuar para no perder comba con el segundo y tercer clasificado en esta recta final de la competición.
Enfrente estará un Torreblanca Melilla que atraviesa un momento sobresaliente. El conjunto dirigido por Gustavo Bravo no solo lidera la competición, sino que ya ha certificado su presencia en el playoff por el título a falta de varias jornadas, mostrando una gran solidez tanto ofensiva como defensiva y el partido llega además en un contexto especial para las melillenses, que utilizarán este choque como preparación para la Copa de la Reina, con la recuperación de jugadoras importantes como María Arcas y Juliana, aunque también con la baja sensible de Nega. Por su parte, Kilian Belmonte vuelve a tener a su equipo en cuadro y no podrá contar para este importante final con Ángela Gorriz, Carmen, Eva González y Mayte lesionadas y Andrea Marín sancionada por lo que en la convocatoria se incorporan para completar la plantilla desde el filian las jugadoras Eva Ardíl, Judit Gómez y Alba María.
En cuanto a precedentes, los enfrentamientos entre ambos equipos suelen ser igualados y de máxima exigencia. Esta misma temporada, el STV Roldán ya fue capaz de competir de tú a tú ante el líder, logrando incluso puntuar en Melilla en un duelo de gran intensidad (2-2), lo que refuerza la idea de un choque abierto y equilibrado.
El encuentro se presenta, por tanto, como un duelo de alto voltaje donde los detalles marcarán la diferencia. La solidez defensiva, la eficacia en las transiciones y el control de los momentos clave serán determinantes para decantar el resultado.